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miércoles, 6 de abril de 2011

El Cristo Crucificado se desploma

Una mañana tranquila, tomaba desayuno junto a mis hijas, que de la nada, como si fueran acechadas por una fuerza especial del pensamiento, me preguntaron de qué estaba hecho el vaso que contenía el jugo que yo iba tomando a sorbos. –De vidrio- les dije. -¿Y el vidrio?- preguntaron ellas. Les expliqué que el vidrio estaba hecho esencialmente de arena, cuestión que a mí siempre me ha costado imaginar. ¿Cómo desde la piedra, surge la transparencia? Increíble. – ¿Y la arena de qué está hecha?- le conté que de la corrosión de las piedras, ya no tan seguro de lo que hablaba. Y no sé por qué motivo, en vez de preguntar de qué estaba hecha la piedra, me preguntaron quién las hizo. Claramente se me complicaba el panorama, estábamos entrando a un terreno desconocido. –Dios, dios el que creó todo el universo-. Listo, resuelto, todos los misterios llegan a Dios, él es la respuesta. No conformes me dijeron: - ¿Y quién hizo a Dios?- Ahí quedé mirándolas, revisando mi conciencia, mi memoria, creo que jamás me había hecho esa pregunta. Hermosa y terrible pregunta, sin duda. Se me ocurrieron ideas descabelladas como respuestas. Decirles que los hombres habían inventado a Dios (cuestión bastante lógica por un lado), pero hubiese sido una respuesta decepcionante. Les dije que ése era un secreto que nadie conocía. Ahí se quedaron tranquilas masticando, por fin, su pan con mantequilla.

¿Por qué nunca se me había pasado por la cabeza una pregunta así? Fácil. Desde niño me inculcaron que Dios era el tope de todo, como buen niño católico sabía que ahondar un poco más allá, en los terrenos oscuros de lo que no conocemos, de lo que no tiene respuesta, era dejarse llevar por el diablo y los pecados. Siempre bajo la triste mirada del Cristo Crucificado. ¡Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa! Golpecito en el pecho y la imagen de los pies y manos de Jesús sangrando. Me da la sensación que esa imagen terrible de Jesucristo es la que tiene bastante trastocada a la gran mayoría de los católicos y sobre todo a la Iglesia en sí. Cómo basar una religión en la culpa, como el pilar fundamental de todo. No he visto nada más absurdo que decir que los hombres crucificamos al “Señor”, que todos los hombres de la historia lo subimos a la cruz y le clavamos pies y manos e instalamos una corona de espina en su cabeza. ¿Por qué no un Jesús vivo? pateando al comercio que se apostaba frente al templo, o social, con el amor desprendido que le daba a amigos o enemigos, o el Jesús justo, sabio, valiente, capaz de dudar y cuestionarse. Pero no, los católicos se arrodillan al Jesús crucificado, triste, ese que le dice a su padre “por qué me has abandonado”. Todo lo que viene después de esa imagen, ya sea en la biblia o lo que construyó la iglesia desde ahí en adelante, es una sola mentira, es literatura, ficción, ambición, poder y abuso. Con los tintes claros de que dentro de esa majamama confusa, había unos que estaban más lúcidos y seguían los valores del “Jesús Hombre”.

Desde la culpa, nada bueno puede surgir. Vivir pensando que algún día seremos perdonados (sin tener la certeza si existe acaso algo o alguien que reparta perdones) sólo puede provocar trastornos psicológicos severos. Hace varios años se destituyó de su cargo al Arzobispo Cox (de quien hay muchos mitos, como que su tía Marcela Paz había basado el personaje Papelucho en él, su sobrino) de su cargo en La Serena por temas de abuso a menores. Nunca se supo mucho al respecto y la iglesia si bien lo retiró de su cargo, lo ocultó y lo protege hasta hoy en día. Pero eso ya significó un remezón. Puso en alerta a la gente y quizás entonces se comenzó a dudar de la santidad de curas y sacerdotes. Tengo la imagen fresca de ver a unos primos inflar sus cachetes y contener el aire toda una cuadra, para pasar rápido y no contagiarse con un cura con fama de maricueca (como diría alguna vieja cuidadosa) que vivía ahí. El mismo cura, luego fue destituido de su cargo, ya que buena parte de la población de adolecentes hombres de esa localidad eran homosexuales y habían sido sus monaguillos. Luego Informe especial y mi primo James Hamilton. Luego Tolerancia cero y James Hamilton. Karadima limándose las uñas, besando cuneteado, tomándole los genitales a quienes lo idolatraban. Manipulando vidas inseguras, perdidas. Un abusador de tomo y lomo, maquiavélico, poderoso, el guía espiritual de la elite chilena.

Cae el Cristo crucificado, esa trinidad confusa, el secretismo, las voces calladitas e inentendibles que producen eco en los pasillos y en la bóveda de una iglesia, el silencio cómplice. Se desploman los hábitos, esa santidad chanta y adornada del vaticano, con sus zapatitos blancos y coronas, mantas delicadas, finas, la ropa de cura. Cae la jerarquía, que caiga por favor esa mentira de que estos señores están más cerca de Dios. Se nos dice desde niño: “a dios todos los llevamos dentro”. Y los que nos enseñan eso, arman una jerarquía ridícula, aclarando que ellos están más cerca, que son el puente seguro a Dios. Basta de contradicciones.

Alfredo Jocelyn- Holt, que siempre tiene que decir algo que no es obvio, dice que la Iglesia Católica chilena no ha sido influyente en el país (http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/04/895-355543-9-antes-y-despues-de-karadima.shtml). Hay que tener dos dedos en la frente para entender, que si bien no ha sido influyente en temas de misticismo, si lo ha sido en términos políticos. Hemos sido testigos de cómo la Iglesia ha metido su nariz en todas las decisiones con tintes ético/morales. Hace unos años, incluso, se daban el lujo de censurar películas. No me preocupan los católicos, ni la Iglesia, me preocupa mi país y que quienes ejercen el poder en Chile estén relacionados a este poder eclesiástico, retrógrado, conservador y arrogante. El mal que hace una iglesia que no se reforma, es evidente. Es hora de romper los paradigmas ¿Por qué Chile tiene que depender, ideológica y a veces políticamente, de lo que un señorito decide, lejos, en el Vaticano. ¿Por qué mis hijas, cuando por primera vez entraron a la iglesia -a modo de visita- tras saludar a Jesús de manera feliz y entusiasta, no con vocecitas silenciosas (piadosas, culposas), sino fuerte y claro: -Hola Jesús-; tienen que recibir miradas enfadadas de unos feligreses depresivos? Esa gente no sirve para nada, los que adoran al Cristo Crucificado están envenenados.

No hay fe más bella, que la fe libre, la búsqueda, la sospecha, poder preguntarse sin temor ¿quién hizo a dios? Y llegar aún más lejos sin culpa, con el espíritu temerario de un niño.

6 comentarios:

  1. Excelente artículo Cristián. Solo me queda discrepar contigo frente a la connotación maligna que le das a la interrupción de la Ingresia en la política. Si bien no siempre es buena, ha permitido aveces evitar daños mayores. Ej.: Guerra Chile-Argentina por canal Beagle en 1984. http://es.wikipedia.org/wiki/Conflicto_del_Beagle

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  2. Intensa reflexión Cristian, se nota que son temas que te mueven y no solo tomas puntos de vista, sino que también te preocupas por proteger lo bueno, como lo es la inocencia de tus hermosas hijas a las que les mando un saludo.
    El argumento de la culpa lo he escuchado varias veces en boca de cristianos o católicos desencantados. De una u otra forma es una creencia que contradice la búsqueda de personas espirituales, que critican los dogmas solo con la intención de buscar una respuesta satisfactoria a su deseo de ser personas de bien y felices

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. RETROCEDIMOS EN EL TIEMPO, ESTA HISTORIA YA TODOS LA CONOCEMOS; UNA IGLESIA VERBORREICA, DE DISCURSOS FERVIENTES PERO INTOLERANTES.
    UNA IGLESIA QUE EN EL PASADO FUE VÍCTIMA DEL PODER, Y QUE SIN EMBARGO, CUANDO FUERON PARTE DEL PODER OLVIDARON PRINCIPIOS FUNDAMENTALES PARA CONSERVARLO.
    HOY DÍA SUCEDE ALGO PARECIDO. A LA IGLESIA, EL ARGUMENTO DE LA CULPA YA NO LE QUEDA A LA MEDIDA. EL SOBAJEO DE ESPALDA ENTRE LOS ECLESIÁSTICOS Y LA AMBIGÜEDAD EN SUS RESPUESTAS (CUANDO SE TRATA DE RECONOCER ERRORES) HAN DEMOSTRADO LO HUMANA DE LA INSTITUCIÓN, Y AL DEMOSTRAR ESA HUMANIDAD, LA CREDIBILIDAD QUE TENÍAN COMENZÓ A DESMORONARSE.

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  5. Christopher Hitchens, autor de "Got is NOT Great": http://www.youtube.com/watch?v=sD0B-X9LJjs

    Adelino Umaña

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  6. Buenisimo, me gusta ver como en el mundo nacen pensamientos tan buenos desde preguntas tan simples e inocentes (pero no menos importantes).

    Saludos!


    Kata

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