
Es curioso. El mundo. Las determinaciones, los códigos y análisis entre humanos. Animales, bestias complejas, que desarrollan puntos acordados. Puntos tejidos. Para sentir la pausa, la tranquilidad.
Hablo chocando con en el viento,
por suerte. Lo comprendo. Los humanos. Miran como si lo miraron todo y son ciegos. Es raro. Son mejores, son peores. Líderes, qué risa esa palabra cuando miro mis manos calentarse, entibiarse en el sol de un no lugar. No importa, absorben el son entre industrias, o entre el acorde mutuo de dos seres que copulan entre basureros.
al final resulta que todo es bello. Pero no tanto. No tanto como un par de ojos que te quieren....eh ahí lo único que salva a los hombres. Dos ojos tristes, dos planetas de colores extraños que miran de no sé dónde, de las grietas, de la tierra, de una bestia con vida. Y se transforman en feminidades divinas, pero sòlo son un gesto, que se evapora en el tiempo...eso es lo más bello. Puntos, el dibujo de la mano de un niño silencioso que intenta no despertar a nadie, sólo en el mundo, cree que está sólo, cree que las hojas se agitan y que los pájaros prehistóricos chillan porque tienen que hacerlo...Qué bestia extraña es la que lucha contra la muerte, qué bestia la que cree que vive.